03/05/2017
Si eres un entusiasta del piano, seguramente te habrás preguntado alguna vez por qué los pianos de cola, a diferencia de los verticales, lucen con orgullo tres pedales en lugar de dos. Esta diferencia no es meramente estética, sino que responde a una mayor complejidad y riqueza sonora que se busca en los pianos de concierto y en los instrumentos de alta gama. En este artículo, desvelaremos el secreto detrás de estos tres pedales, explorando su funcionamiento individual y cómo, en conjunto, abren un abanico de posibilidades interpretativas para el pianista.

El Pedal de Resonancia o Damper: El Alma del Sustain
Comencemos por el pedal más a la derecha, el pedal de resonancia, también conocido como pedal damper o pedal de sustain. Este es, sin duda, el pedal más utilizado y fundamental en la interpretación pianística. Su función principal es prolongar el sonido de las notas, permitiendo que estas continúen sonando incluso después de que se hayan levantado los dedos de las teclas. ¿Cómo logra esto? La magia reside en los apagadores, pequeños mecanismos de fieltro que descansan sobre las cuerdas del piano y que se encargan de silenciar el sonido cuando las teclas se liberan.

Al presionar el pedal de resonancia, todos los apagadores se levantan simultáneamente, liberando todas las cuerdas para que vibren libremente. Esto no solo prolonga las notas que se están tocando en ese momento, sino que también permite que todas las cuerdas del piano entren en resonancia simpática. Es decir, incluso las cuerdas que no están siendo directamente percutidas por los martillos comienzan a vibrar por simpatía con las notas que sí lo están, enriqueciendo el sonido con armónicos y creando una sonoridad más llena y envolvente. El pedal de resonancia es esencial para crear legatos fluidos, acordes sostenidos y para añadir una sensación de espacialidad y reverberación a la música.
El Pedal Tonal o Sostenuto: Control Selectivo del Sustain
En el centro encontramos el pedal tonal, también llamado pedal sostenuto. Este pedal es quizás el menos comprendido y utilizado de los tres, pero ofrece posibilidades expresivas únicas, especialmente en la música del siglo XX y contemporánea. A diferencia del pedal de resonancia, el pedal sostenuto permite un control más selectivo del sustain. Su funcionamiento es más complejo y se basa en un ingenioso mecanismo que actúa sobre los apagadores de manera individual.
Cuando se presiona el pedal sostenuto, solo se mantienen levantados los apagadores de las notas que se estén tocando en ese preciso instante. Los apagadores de las demás notas permanecen en su posición normal, apagando el sonido de las cuerdas correspondientes. Esto permite al pianista mantener sostenidas ciertas notas o acordes mientras toca otras líneas melódicas o armónicas que no se ven afectadas por el sustain. Imagina, por ejemplo, mantener un acorde grave sostenido con el pedal sostenuto mientras se ejecuta una melodía rápida y articulada en el registro agudo. Este pedal abre un mundo de posibilidades para crear texturas complejas y contrastes dinámicos dentro de una misma pieza musical. Dominar el pedal sostenuto requiere de práctica y precisión, pero recompensa al pianista con un mayor control sobre el color y la articulación del sonido.
El Pedal de Sordina o Una Corda: Suavizando el Timbre
Finalmente, a la izquierda, encontramos el pedal de sordina, también conocido como pedal una corda. Este pedal tiene como objetivo modificar el timbre del piano, suavizando el sonido y creando un efecto más íntimo y delicado. A diferencia de los otros dos pedales que actúan sobre los apagadores, el pedal una corda modifica la acción del piano, es decir, el mecanismo que conecta las teclas con los martillos que percuten las cuerdas.
Al presionar el pedal una corda, todo el mecanismo del teclado y la acción se desplaza ligeramente hacia la derecha. Este desplazamiento tiene dos consecuencias importantes en la forma en que los martillos golpean las cuerdas. En primer lugar, en el registro medio y agudo del piano, los martillos, que normalmente golpean tres cuerdas al mismo tiempo (de ahí el nombre “tricordio” para esta sección del piano), pasan a golpear solo dos cuerdas. En el registro grave, donde cada nota tiene dos cuerdas (bicordio), el martillo pasa a golpear solo una cuerda. De ahí el nombre “una corda”, que significa “una cuerda” en italiano.
En segundo lugar, el desplazamiento de la acción hace que los martillos golpeen las cuerdas con una parte diferente de su cabeza de fieltro. Con el uso continuado del piano, el fieltro de los martillos se compacta en la zona que golpea las cuerdas de forma habitual. Al desplazar la acción, los martillos golpean las cuerdas con una zona del fieltro menos compactada, más suave y flexible. Esta combinación de golpear menos cuerdas y hacerlo con una zona más suave del martillo resulta en un sonido más delicado, dulce y con menos armónicos brillantes. El pedal una corda es ideal para pasajes musicales que requieren un carácter introspectivo, misterioso o simplemente más suave y sutil. Es una herramienta esencial para variar la paleta tímbrica del piano y expresar una amplia gama de emociones.
Mecanismo y Componentes: La Trampa de Pedales
Los pedales no son elementos aislados, sino que forman parte de un sistema mecánico complejo llamado trampa de pedales. Esta estructura, integrada en la caja del piano, alberga los pedales y el intrincado entramado de palancas, varillas y resortes que transmiten el movimiento de los pedales a los mecanismos de apagadores y acción. La precisión y la calidad de la trampa de pedales son cruciales para la respuesta y la sensibilidad de los pedales. Un sistema bien diseñado permitirá al pianista un control preciso y matizado sobre los efectos de cada pedal, mientras que una trampa de pedales deficiente puede resultar en pedales duros, ruidosos o poco responsivos.
Preguntas Frecuentes sobre los Pedales del Piano de Cola
- ¿Por qué los pianos verticales solo suelen tener dos pedales?
Los pianos verticales suelen tener dos pedales (resonancia y sordina) por razones de espacio, coste y complejidad mecánica. El pedal sostenuto, al ser menos utilizado y más complejo de implementar, se suele reservar para los pianos de cola, que están diseñados para un uso profesional y de concierto. - ¿Es necesario utilizar los tres pedales?
No es estrictamente necesario utilizar los tres pedales en todas las piezas musicales. Muchas obras se pueden interpretar perfectamente utilizando solo el pedal de resonancia. Sin embargo, el uso adecuado de los tres pedales amplía las posibilidades expresivas del piano y permite al pianista una interpretación más rica y matizada. - ¿Cómo se aprende a utilizar los pedales?
Aprender a utilizar los pedales del piano es un proceso gradual que requiere práctica y guía. Es recomendable comenzar aprendiendo a utilizar el pedal de resonancia de forma básica y, a medida que se adquiere experiencia, explorar las posibilidades del pedal sostenuto y del pedal una corda. Un buen profesor de piano te guiará en este proceso y te enseñará las técnicas y los ejercicios adecuados. - ¿Todos los pianos de cola tienen tres pedales?
Sí, la característica distintiva de un piano de cola moderno es precisamente la presencia de tres pedales. Algunos pianos de cola antiguos o de estudio de gama baja podrían tener solo dos pedales, pero en general, los pianos de cola estándar y de concierto cuentan con los tres pedales: resonancia, sostenuto y sordina.
En conclusión, los tres pedales del piano de cola no son un mero adorno, sino herramientas fundamentales que enriquecen la paleta sonora del instrumento y amplían las posibilidades expresivas del pianista. Desde el sustain prolongado del pedal de resonancia hasta el control selectivo del sostenuto y la suavidad tímbrica del una corda, cada pedal ofrece un mundo de matices y colores que pueden transformar una interpretación musical. Dominar el arte de los pedales es un paso esencial para cualquier pianista que aspire a explorar la profundidad y la belleza sonora del piano de cola.
