08/10/2024
Para comprender verdaderamente Rusia y su rica cultura, un excelente punto de partida es explorar su tradición de música folclórica. Este tesoro musical, vasto y diverso, ofrece una ventana única al alma rusa. A continuación, te presentamos diez de las melodías folclóricas rusas más famosas, canciones que han trascendido generaciones y fronteras, convirtiéndose en símbolos de la identidad rusa. Prepárate para un viaje musical fascinante que te llevará desde las orillas del Volga hasta las profundidades del sentimiento ruso.
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- Kalinka: La Joya de la Música Folclórica Rusa
- Korobeiniki: Romance y Tragedia en el Mercado
- Polyushka Polye: El Canto del Soldado Soviético
- Ey, Ukhnem!: El Lamento de los Barqueros del Volga
- Katyusha: Amor y Patriotismo en Tiempos de Guerra
- Dorogoï Dlinnoyou: Nostalgia y Energía Gitana
- Alyosha: Un Monumento Sonoro a la Memoria Colectiva
- Podmoskovyne Vechera: Noches de Moscú, Un Clásico Internacional
- Oi Moroz, Moroz: Entre el Frío y el Deseo
- Beriozka: El Abedul, Símbolo de Rusia
- Preguntas Frecuentes sobre la Música Folclórica Rusa
Kalinka: La Joya de la Música Folclórica Rusa
‘Kalinka’ es, sin lugar a dudas, considerada la canción folclórica rusa más popular y reconocida a nivel mundial. Compuesta en 1860 por el compositor y folclorista Ivan Laringov, fue interpretada por primera vez en Saratov, al sureste de Rusia, como parte de un espectáculo teatral. Desde entonces, su melodía pegadiza y su ritmo vibrante la han catapultado a la fama internacional.

Aunque la palabra ‘Kalinka’ se traduce literalmente como ‘pequeña baya’, el significado de la canción ha sido objeto de diversas interpretaciones. Algunos la ven como una metáfora de la belleza natural de las mujeres jóvenes, mientras que otros la consideran una canción de amor tradicional. Lo innegable es su carácter enérgico y contagioso, con un estribillo que se acelera con cada repetición, creando una atmósfera de creciente dinamismo y alegría. Esta característica rítmica la ha hecho popular en videojuegos, especialmente en Tetris, donde la música, al igual que el juego, se acelera gradualmente hasta un punto casi frenético.
Korobeiniki: Romance y Tragedia en el Mercado
Los Korobeiniki, en la Rusia prerrevolucionaria, eran vendedores ambulantes que llevaban bandejas con mercancías como telas, mercería y libros. Esta canción folclórica del siglo XIX, basada en un poema homónimo de Nikolay Nekrasov, narra la historia de un Korobeinik que ofrece a una campesina algunos de sus productos a cambio de un beso. La melodía alegre y vivaz contrasta con el trágico final del poema.
La joven rechaza todos los ofrecimientos, excepto uno: un anillo de turquesa, argumentando que tener sus mercancías pero no a él sería insoportable. A la mañana siguiente, él le promete matrimonio. La música, animada y propulsora, oculta el triste desenlace del poema: el vendedor es robado y asesinado por un guardabosques a quien pide indicaciones mientras regresa a casa desde el mercado. Esta dualidad entre la melodía alegre y la letra trágica convierte a ‘Korobeiniki’ en una pieza fascinante y compleja dentro del repertorio folclórico ruso.
Polyushka Polye: El Canto del Soldado Soviético
Compuesta en 1934 por Lev Knipper, un agente activo del servicio de seguridad estatal, ‘Polyushka Polye’ es una canción soviética arquetípica. Se canta desde la perspectiva de un recluta del Ejército Rojo, que orgullosamente deja su hogar para vigilar y proteger a su patria de los enemigos. Su melodía es innegablemente pegadiza y resonó profundamente en el contexto de la época.
‘Polyushka Polye’ fue versionada por numerosos artistas en la Unión Soviética, incluyendo a Poyushchiye Gitary (Las Guitarras Cantantes), una banda de rock apodada ‘Los Beatles Soviéticos’ debido a su fenomenal popularidad en la URSS. Entre otros intérpretes memorables se encuentra Michael Palin, quien la cantó con el coro de la Flota Rusa del Pacífico como parte de su serie de televisión: ‘Full Circle with Michael Palin’. La canción encapsula el patriotismo y el espíritu de sacrificio propios de la era soviética.
Ey, Ukhnem!: El Lamento de los Barqueros del Volga
Esta canción, conocida en inglés como ‘Song of the Volga Boatman’ (Canción del Barquero del Volga), era cantada por los sirgadores de barcazas en el río Volga. Su ritmo lento y repetitivo acompañaba el duro trabajo de arrastrar las pesadas embarcaciones río arriba. Con el tiempo, se convirtió en una pieza de concierto popular para cantantes bajos, apreciada por su profundidad emocional y su resonancia melancólica.
‘Ey, Ukhnem!’ ha sido reimaginada por varios compositores, entre ellos Stravinsky, quien fue comisionado por Sergei Diaghilev para orquestarla para instrumentos de viento poco después de la abdicación del zar Nicolás II. También existe un arreglo jazzístico de Bill Finegan para la banda de Glenn Miller, que alcanzó el número uno en las listas de éxitos de Estados Unidos en 1941. Estas diversas interpretaciones demuestran la versatilidad y el atractivo universal de esta melodía ancestral.

Katyusha: Amor y Patriotismo en Tiempos de Guerra
Con una temática militarista, ‘Katyusha’, compuesta en 1938 por Mikhaïl Issakovski, trata sobre un soldado que protege la Madre Patria mientras su agradecida novia Katyusha protege su amor. La canción ganó una enorme popularidad durante la Segunda Guerra Mundial, convirtiéndose en un himno no oficial de la resistencia soviética.
Según algunas fuentes, inspiró el nombre de los lanzacohetes soviéticos Katyusha, famosos por su efectividad y su característico sonido. ‘Katyusha’ mantuvo su popularidad incluso después de la caída del Telón de Acero. En 2021, atletas rusos propusieron incluso que se interpretara en eventos deportivos internacionales en lugar del himno nacional ruso, lo que demuestra su arraigo en la cultura popular rusa.
Dorogoï Dlinnoyou: Nostalgia y Energía Gitana
Esta canción folclórica gitana rusa tradicional, que se traduce como ‘En el largo camino’, es instantáneamente reconocible en el Reino Unido, donde es más conocida por su nombre en inglés: ‘Those Were the Days’. Compuesta en la década de 1920 en la Unión Soviética, alcanzó el éxito internacional en 1962, gracias al grupo estadounidense The Limeliters. Su melodía melancólica pero enérgica la ha convertido en un clásico atemporal.
En Rusia, ‘Dorogoï Dlinnoyou’ sigue siendo muy popular, gracias a su melodía pegadiza y su energía irresistible. La canción evoca la nostalgia por tiempos pasados y la vitalidad de la música gitana rusa, una tradición rica y apasionante.
Alyosha: Un Monumento Sonoro a la Memoria Colectiva
Esta canción de la era soviética, de Eduard Kolmanovsky, lleva el nombre del Monumento a Alyosha, una estatua de un soldado soviético de la Segunda Guerra Mundial en la ciudad búlgara de Plovdiv. El monumento rinde homenaje a los soldados soviéticos que murieron durante los combates en Bulgaria. ‘Alyosha’, lenta y elegíaca, se ha convertido en un símbolo de la memoria colectiva rusa y del sacrificio realizado durante la guerra.
La canción transmite un sentimiento de solemnidad y respeto, recordando a aquellos que lucharon y murieron por su país. Su melodía conmovedora y su letra reflexiva la convierten en una pieza musical cargada de significado histórico y emocional.
Podmoskovyne Vechera: Noches de Moscú, Un Clásico Internacional
Traducida como ‘Moscow Nights’ (Noches de Moscú), esta canción rusa melancólica es una de las más conocidas en el extranjero. Fue escrita por el compositor Vasily Solovyov-Sedoi en 1955 con el título ‘Noches de Leningrado’, pero posteriormente fue renombrada a petición del Ministerio de Cultura soviético. Su melodía suave y evocadora ha conquistado corazones en todo el mundo.
‘Podmoskovyne Vechera’ fue enormemente popular en la URSS, pero realmente ganó reconocimiento internacional cuando el pianista estadounidense Van Cliburn la interpretó para dar la bienvenida a Mikhail Gorbachev a la Casa Blanca en 1989. Este gesto convirtió la canción en un símbolo de la mejora de las relaciones ruso-estadounidenses, demostrando el poder de la música para trascender las barreras políticas y culturales.

Oi Moroz, Moroz: Entre el Frío y el Deseo
‘Oi Moroz, Moroz’, que se traduce como ‘Oh, Frío, Frío’, es una popular canción para beber. Se canta desde la perspectiva de un hombre que ruega al frío invernal que no lo congele a él ni a su caballo mientras están en el camino, porque su hermosa y ‘celosa’ esposa lo espera en casa. La canción es una reflexión sobre el duro clima ruso y también se ha interpretado como una canción sobre la soledad y el anhelo del hogar.
La letra, aparentemente sencilla, encierra una profunda melancolía y un sentido de urgencia por regresar al calor del hogar y al abrazo de la persona amada. ‘Oi Moroz, Moroz’ captura la esencia del invierno ruso y las emociones humanas que evoca.
Beriozka: El Abedul, Símbolo de Rusia
El abedul (Beriozka en ruso) es un símbolo importante de la primavera, la luz y la belleza en la cultura rusa. Creyendo que los abedules tenían ‘espíritus’ especiales que los protegerían, los antiguos rusos los plantaban alrededor de sus aldeas. Esta canción, titulada precisamente ‘Beriozka’ (El Abedul), es una de las más famosas de Rusia, citada por compositores que van desde Tchaikovsky, quien la incluyó en el último movimiento de su Sinfonía No.4, hasta Dario Marianelli, quien la usó en su música para la película Anna Karenina.
La canción celebra la belleza y la gracia del abedul, un árbol que representa la naturaleza rusa en su esencia más pura. Su melodía delicada y evocadora la ha convertido en un clásico apreciado por generaciones de rusos y amantes de la música rusa en todo el mundo.
Preguntas Frecuentes sobre la Música Folclórica Rusa
¿Cómo se le llama a la música tradicional rusa?
La música tradicional rusa se conoce comúnmente como música folclórica rusa o música popular rusa. En ruso, se utiliza el término “народная музыка” (narodnaya muzyka), que se traduce directamente como música del pueblo o música folclórica.
¿Cómo se llama la canción rusa que está de moda?
Determinar qué canción rusa está “de moda” es un poco complejo, ya que la popularidad de las canciones fluctúa con el tiempo y las tendencias. Sin embargo, las canciones folclóricas rusas mencionadas en este artículo, como ‘Kalinka’ y ‘Katyusha’, mantienen una popularidad constante y son reconocidas a nivel mundial. En cuanto a la música rusa contemporánea, existen muchos artistas populares en diversos géneros, pero no hay una única canción que se pueda definir como “la que está de moda” de forma universal.
La música folclórica rusa es un tesoro cultural inagotable. Estas diez melodías son solo una pequeña muestra de la riqueza y diversidad de esta tradición musical. Explorar estas canciones es una forma maravillosa de acercarse a la cultura rusa, comprender su historia y sentir la profundidad de su alma. Desde la alegría contagiosa de ‘Kalinka’ hasta la melancolía conmovedora de ‘Podmoskovyne Vechera’, cada melodía ofrece una experiencia única y enriquecedora. Te invitamos a seguir explorando este fascinante mundo musical y a descubrir muchas más joyas de la música folclórica rusa.
