17/11/2024
El tango, esa expresión musical y danzística apasionada y melancólica, es mucho más que un género; es un símbolo de identidad rioplatense reconocido mundialmente. Pero, ¿alguna vez te has preguntado cuándo y dónde surgió esta danza que evoca arrabales, amores perdidos y la esencia misma de Buenos Aires y Montevideo? Sumérgete con nosotros en un viaje a los orígenes del tango, descubriendo el año de su nacimiento, su época de mayor esplendor y las melodías más antiguas que sentaron las bases de este género universal.

¿En Qué Año Surgió el Tango?
Para rastrear el nacimiento del tango, debemos viajar en el tiempo hasta finales del siglo XIX. El tango no surgió de la noche a la mañana, sino que fue el resultado de una gestación cultural rica y compleja, a orillas del majestuoso Río de la Plata. Fueron las ciudades portuarias de Buenos Aires, en Argentina, y Montevideo, en Uruguay, los crisoles donde se fusionaron diversas tradiciones musicales y humanas, dando a luz a este nuevo género.
La época en la que el tango comenzó a tomar forma fue un período de profunda transformación para estas ciudades. Grandes olas de inmigración provenientes de Europa, principalmente de Italia y España, llegaban a las costas rioplatenses, buscando nuevas oportunidades en un continente en expansión. Esta mezcla de culturas, sumada a las tradiciones musicales locales ya existentes, creó un caldo de cultivo excepcional para la innovación artística.
Las músicas argentina y uruguaya de aquel entonces, que ya eran una amalgama de melodías indígenas y españolas, se enriquecieron con influencias diversas. El candombe africano, la sensual habanera hispano-cubana, y los ritmos europeos como el vals, la polka, el chotis, la mazurca y el flamenco, se entrelazaron en un abrazo musical sin precedentes. De esta unión nacieron primero la milonga, un ritmo precursor, y luego, el tango, como lo conocemos hoy.
Los barrios populares, los conventillos donde convivían inmigrantes, esclavos liberados y las clases trabajadoras, se convirtieron en los escenarios donde germinó el tango. En las calles, en los patios comunes, la música y el baile comenzaron a tomar forma. El barrio de La Boca en Buenos Aires, con su vibrante vida portuaria, fue uno de los epicentros donde el tango encontró su primer hogar.
Inicialmente, el tango, con su baile sensual y provocador, ganó fama en los burdeles y ambientes marginales. En sus inicios, era común verlo bailado entre dos hombres. Su reputación era, por decirlo suavemente, controvertida, y las clases altas de la sociedad lo despreciaban abiertamente. Sin embargo, este rechazo inicial no detuvo su crecimiento subterráneo y su fuerza expresiva.
Todo cambió con el inicio del siglo XX. Las primeras partituras de tango cruzaron el Atlántico, llegando a Europa. Después de la Primera Guerra Mundial, el tango experimentó una explosión de popularidad, especialmente en París. La sofisticación y el glamour de la capital francesa, junto con la sensualidad del tango, crearon una combinación irresistible. Incluso la burguesía parisina, que inicialmente lo había rechazado, sucumbió a su encanto y comenzó a bailarlo. Este reconocimiento europeo tuvo un impacto significativo en Buenos Aires. La cultura parisina era altamente valorada por las clases altas argentinas, y el éxito del tango en París provocó un cambio de perspectiva en la sociedad porteña. Lo que antes era considerado vulgar y marginal, ahora comenzaba a ser visto con otros ojos, siendo gradualmente aceptado por la población en general.
La Época Dorada del Tango
Si bien el tango nació a finales del siglo XIX y comenzó a ganar popularidad a principios del XX, su Época Dorada se sitúa en la década de 1940. Este período, enmarcado dentro de la llamada Guardia Nueva, representa la cima de la madurez y la expansión del género. Fue una década de florecimiento artístico, de grandes orquestas, de cantores icónicos y de una industria cultural popular en pleno auge.

La década del 40 fue testigo del surgimiento de orquestas legendarias lideradas por maestros como Aníbal Troilo, Osvaldo Pugliese, Carlos Di Sarli, Juan D'Arienzo y Horacio Salgán, entre muchos otros. Cada una de estas orquestas desarrolló un estilo propio y distintivo, enriqueciendo la paleta sonora del tango y atrayendo a un público masivo.
Los cantores de tango también alcanzaron niveles de popularidad sin precedentes durante esta época. Voces inconfundibles como las de Edmundo Rivero, Roberto Goyeneche, Alberto Castillo, Miguel Caló y Hugo del Carril, llenaron los salones de baile y las ondas de radio, interpretando letras que retrataban la vida cotidiana del porteño, sus amores y desengaños, en un lenguaje poético y arrabalero.
La industria discográfica y la radio jugaron un papel fundamental en la difusión del tango durante la Época Dorada. Las grabaciones de las grandes orquestas y cantores se vendían por miles, y las emisoras de radio transmitían tango las 24 horas del día, consolidando su presencia en el imaginario popular.
Los salones de baile, los cabarets y los clubes se convirtieron en templos del tango. La gente se reunía masivamente para bailar al ritmo de las orquestas en vivo, creando una atmósfera de fiesta y pasión que marcó una época. El tango era la música y el baile de toda una generación, un lenguaje común que unía a personas de diferentes clases sociales y orígenes.
¿Cuál es el Tango Más Antiguo? Un Viaje a los Orígenes Sonoros
Determinar con precisión cuál es el tango más antiguo es una tarea compleja, ya que los primeros tangos surgieron de forma oral y anónima, sin partituras escritas ni registros formales. Sin embargo, podemos identificar algunas piezas que se consideran pioneras y que nos ayudan a comprender la evolución temprana del género.
Uno de los tangos más antiguos y célebres es "El Entrerriano", compuesto en 1896 por el afroporteño Rosendo Mendizábal. Se considera el primer tango con autor registrado y partitura impresa, marcando un hito en la historia del género. "El Entrerriano" es una pieza instrumental que refleja el estilo vibrante y bailable de los primeros tangos, con una melodía pegadiza y un ritmo marcado.
Otro tango emblemático de los inicios es "Concha Sucia", compuesto en 1884 por Casimiro Alcorta. Este tango, con un título original provocador y una letra de contenido prostibulario, fue un éxito popular en los ambientes marginales de la época. Décadas después, Francisco Canaro le cambió la letra y el título a "Cara Sucia", convirtiéndolo en un clásico del repertorio tanguero y suavizando su carácter original.

También debemos mencionar "Tomá Mate, Che", un proto-tango compuesto en 1857 por el músico español Santiago Ramos. Esta pieza, con letra rioplatense y arreglos de estilo andaluz, forma parte de la obra teatral "El Gaucho de Buenos Aires" y se considera uno de los primeros temas con aire tanguero que se conocen. Aunque no es tango en su forma definitiva, "Tomá Mate, Che" representa un antecedente importante en la gestación del género.
Finalmente, "El Queco", un tango andaluz compuesto en 1874 por la pianista española Eloísa de Silva, también merece ser mencionado. Este tango, con claras influencias del flamenco y la música andaluza, alcanzó una gran popularidad en Buenos Aires y se considera el primer tango andaluz compuesto en Argentina con difusión masiva. "El Queco" destaca la influencia de la música española en los orígenes del tango y la diversidad de fuentes que contribuyeron a su formación.
Estas piezas, junto con otros tangos anónimos y proto-tangos de la época, nos permiten vislumbrar el panorama musical de finales del siglo XIX y los primeros pasos del tango como género musical y danzístico único y original. Son testimonios sonoros de un tiempo de efervescencia cultural y de la creatividad popular que dio origen a una de las expresiones artísticas más importantes del Río de la Plata.
Preguntas Frecuentes sobre los Orígenes del Tango
¿Cuáles son los orígenes geográficos precisos del tango?
Aunque se gestó en la región del Río de la Plata, el tango no surgió en un único lugar, sino en varias ciudades portuarias como Buenos Aires, Montevideo y Rosario, así como en zonas aledañas como Avellaneda y Sarandí. Estas ciudades, con su intensa vida portuaria y su diversidad cultural, fueron los escenarios donde se fusionaron las influencias musicales que dieron origen al tango.
¿Qué influencias musicales contribuyeron al nacimiento del tango?
El tango es el resultado de una rica mezcla de influencias musicales. Entre las más importantes se encuentran la música criolla argentina y uruguaya, el candombe africano, la habanera hispano-cubana y diversos ritmos europeos como el vals, la polka, la mazurca y el flamenco. Esta fusión de estilos y tradiciones musicales dio como resultado un género único y original.
¿Fue el tango siempre aceptado por la sociedad?
No, en sus inicios el tango fue rechazado y despreciado por las clases altas y la Iglesia católica. Se consideraba una música vulgar y marginal, asociada a los burdeles y ambientes de baja reputación. Sin embargo, con el tiempo, y especialmente tras su éxito en Europa, el tango fue ganando aceptación social y se convirtió en un símbolo de identidad rioplatense reconocido mundialmente.
El tango, nacido a finales del siglo XIX en los arrabales de Buenos Aires y Montevideo, es mucho más que un género musical; es una expresión cultural profunda y compleja que refleja la historia, las emociones y la identidad del Río de la Plata. Su origen humilde, su época dorada y sus tangos más antiguos son parte de un legado invaluable que sigue vivo y vibrante en el siglo XXI, conquistando corazones en todo el mundo.
